Desde mi pampa querida salté a la cordillera linda joven andina, porque en tu voz divina gime la primavera.
Y al ver que así me has vencido con el calor de tu quena amoroso te he traído mi canto querido, más alegre que mis penas oh, tejedoras de suenos
Tejedoras de Peru tienen la virtud, de conquistar corazones con amor Y un ritmo tan hermoso de un canto divino más alegre que mis penas oh, tejedoras de suenos